viernes, 22 de mayo de 2009

Boca perdió más que una clasificación


En un partido atípico por toda el historial copero del conjunto Xeneize, el equipo de Carlos Ischia quedó eliminado en cuartos de final ante Defensor Sporting de Uruguay, al caer por 1 a 0 en condición de local, tras haber igualado en el partido de ida 2 a 2.

Era la primera vez desde los exitosos años, a partir del año 2000, que Boca enfrentaba a un conjunto uruguayo en esta instancia, y vaya que se llevó una sorpresa, cayó a los pies de un equipo bien ordenado en sus líneas que supo jugar con la desesperación de un conjunto argentino sin ideas, opaco en todas sus líneas, que buscó por todos lados buscando ser prolijos, y cuando no lo fue llegó al arco de Da Silva, la figura, por que tapó todo en el primer tiempo, algo crucial para las aspiraciones de Boca.

Se podrá hablar de fracaso de Boca en esta Copa, pero lo cierto es que existe algo mucho mas doloroso para el pueblo xeneize, la perdida de una identidad que se ganó el respeto de toda América, ser el cuco en cuanto torneo internacional se presente. El equipo de Ischia de ayer, no fue mas que el fiel reflejo de lo que supieron ser en otras oportunidades, el Rosario Central y Gimnasia de La Plata bajo su mando, donde caía aníminica en las difíciles, si bien desplegaban grandes momentos de gran fútbol.

Que se hablará de refuerzos, seguramente muchos hablaran de ello, pero lo cierto es que algunos casos como Ignacio Piatti (Gimnasia, LP), Diego Castaño (Tigre), Iván Moreno y Fabianesi (entonces, en Estudiantes, ahora en Central), no son mas que en actualidad jugadores que no brillan en sus equipos y ni siquieran forman parte de la columna vertebral de sus once iniciales. Por ende, no hubieran sido tan importantes en este Boca que pese a contar en sus últimos látidos Coperos, ante de la eliminación, con Paletta, Palacios, Riquelme ¿valió la pena esperar tanto para tan poco? y Palermo (tantas veces críticados por todos, pero que fue vital en mucho momentos de este Boca opaco).

El cachetazo de anoche se reflejó en la Bombonera, que pasó de colmar la capacidad de sus tribunas a vaciarse en tiempo récord, una vez concretada la travesura de Defensor. Hacía mucho que Boca no vivía una jornada tan triste. Algo que quizás se haya visto allá por el '94 cuando se produjo el último gran fracaso de Boca, que bajo la conducción de César Luis Menotti había quedado último en la etapa de grupos, pero desde 2000, salvo en la edición de 2006, siempre estuvo presente hasta 4tos de final.

Será momento de parar la pelota para muchos dirigentes de Boca, ya que en junio se terminan los de Martín Palermo, Hugo Ibarra, Luciano Figueroa y Fabián Vargas; se supone también que será el adiós para Leandro Gracián y Alvaro González, que no aprovecharon sus oportunidades. En tanto, Claudio Morel Rodríguez y Julio Cáceres mirarían con buenos ojos una transferencia.

No hay comentarios: