
Los argentinos en básquet derrotaron a Irán por 97-82 y se aseguraron el segundo puesto en el grupo C. De esta manera, evitan un cruce con España o Estados Unidos en cuartos de final. El goleador del partido fue Manu Ginobili con 32 tantos.
En un partido que desde el vamos resultaba accesible para la selección dirigida por Sergio Hernández, Argentina desplegó un mejor juego colectivo, pero falló en algo que fue vital hace dos días, contra Croacia, y fue la defensa. Otorgó 82 puntos ante un equipo que no tiene mucho juego ofensivo y que a priori, no llegaría a anotar mas que los equipos croatas, australiano, ni mucho menos, los lituanos.
Es cierto que el clima en cancha fue mucho mas distendido, pero el quinteto titular, nuevamente, se cargó de muchos minutos en cancha, por que no hubo rotación de banco hasta pocos minutos para el cierre del tercer cuarto. Este tema se tornó un tanto constante en esta selección, que pese a contar con jugadores que tranquilamente pueden suplantar a los que están en cancha, pero que por falta de confianza, entran en juego y no llegan a quitarse el temor del debut. Si bien es cierto que Porta, Juan Gutiérrez y Paolo Quinteros jugaron un poco mas de diez minutos, Manu, Scola, Nocioni y Prigioni se cargaron muchísimo tiempo en cancha.
El tercer cuarto fue vital en marcar una diferencia a favor del conjunto argentino, que sufría constantemente los ataques en la zona pintada del gigante iraní Ehadadi, que terminó con 21 puntos, con muchas volcadas en la cara de los pivotes. Sin embargo, y pese a marcar muchísimo de tres puntos con Afagh y Zandi, Irán no tuvo nunca el control del partido y Argentina fue un justo merecedor del triunfo.
Este triunfo dá un poco mas de tranquilidad a Hernández que no quería, como todos los argentinos, cruzarse con los monstruos de Estados Unidos y España, ya que con el segundo puesto asegurado el rival podría ser Grecia, al igual que en Atenas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario