
La selección argentina cayó ante Lituania en su debut en los Juego de Beijing, fue 79 a75, en un partido que mostró en pobre juego colectivo, que al fin y al cabo, fueron vitales en la obtención de la medalla dorada en Atenas.
No se puede vivir con la magia de Manu, que si bien es vital en todo los partidos, por lo que juega, por desequilibrio y defensa ingeniosa; pero si Hernández apunta a mantener este juego basado en dejar en cancha a nombres, sin abrir los ojos y observar que no se tiene una buena tarde por parte de algunos jugadores, ojo... solo una buena tarde, y no sacarlos, implica que hay un error en el concepto de lo que es un equipo. Prigioni, por poner un ejemplo, es dueño de una excelente técnica, pero si no piensa en que adelante tiene otros compañeros está equivocado, por eso Pepe Sanchez, sin brillar tanto, era clave en el manejo de la pelota y hacer jugar al resto.
Sin embargo, es el primer paso en este camino hacia la medalla y queda muchocamino por recorrer. Lituania, con un juego fuerte y sólido en los postes donde Javtokas mantuvo a Chapu Nocioni controlado; la defensa lituana fue muy firme y controlaba el manejo a placer de Prigioni, forjando los lanzamientos externos del equipo de la Oveja, o algún que otro destello individual argentino.

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