El cordobés cayó ante Nikolay Davydenko por 3-6, 6-3, 7-6 (7-2) y 6-0. El argentino sintió el desgaste del dobles de ayer y se quedó sin piernas en el cuarto set. Ahora la responsabilidad de llevar a Argentina a la final de la Copa Davis recae en el tandilense, de sólo 19 años.
A matar o morir salió David Nalbandian a jugar frente a Nikolay Davydenko, por el cuarto punto de la serie de semifinales entre Argentina y Rusia. David buscaba un triunfo para permitirle al equipo de Mancini sentenciar su pasaporte a la final, que ya tiene como primer clasificado a España, pero tuvo que sufrir un partidazo de Nikolay Davydenko, que se lo ganó en cuatro sets.
Firme con el saque el unquillense no tuvo problemas para llevarse el game inicial. El número seis del mundo, en tanto, respondió rápido llevándose su juego en cero. Parecía que iba a complicársele la historia a David en el tercero, pero pudo mantener su servicio y, enseguida, le quebró a Davydenko para escaparse 3-1. Al igual que ante Del Potro, poco se vio del Androide que suele meter miedo en el circuito. Porque, empujado por las 14 mil personas que una vez más coparon el Parque Roca, el crédito local zafó la arremetida del ruso en el séptimo y en el noveno dominó con autoridad para dar el primer paso: 6-3. En el inicio del segundo set parecía que no iba a cambiar mucho el desarrollo del partido: David arrancó quebrando en el primer game. Pero el ruso devolvió gentilezas y se metió de lleno a pelearle palo por palo al unquillense. Dos drives profundos y un revés cruzado picante le permitieron, en el cuarto game, a Davydenko demostrar que, efectivamente sí es el número 6 del mundo, y tener la gran chance de quebrarle otra vez a Nalbandian para ponerse 3-1 y al saque. Ese momento marcó el comienzo de su mejor versión en el match y también mostró a un Nalbandian desconcertado y fastidioso. 5-3 arriba con su saque, el ruso aprovechó el segundo set point con el que contó y se impuso por 6-3 para igualar la historia.
Luego la historia fue distinta y muy dispar, el argentino comenzó a sufrir el físico desgastado tras el match en dobles del día de ayer y el ruso mostró por que está donde está en el ranking de la ATP. Categoría, sobriedad y buenos golpes sentenciaron un partido que ahora será a cara o cruz para Argentina, ya que Juan Martín Del Potro, que es el mejor argentino en la actualidad, e cuanto al juego, no así en el ranking, deberá ganarle a Igor Andreev en el choque que definirá quién será el rival de España en el la final.

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